Un campesino fue asesinado tras un tiroteo en la calle principal de la comunidad Joya de Calvillo.
El campesino andaba armado, al momento del ataque desenfundó su pistola calibre .9 milímetros y repelió la agresión, pero no fue suficiente y murió tras recibir una descarga de una “cuerno de chivo”.
El enfrentamiento ocurrió en los límites de Abasolo e Irapuato. El hoy occiso dejó al menos a dos de sus agresores heridos, durante los operativos, la Policía detuvo a tres personas.
Asimismo, las autoridades encontraron la camioneta donde trataban de escapar los asesinos, muy cerca de la comunidad San Antonio Cerro Prieto, sobre la carretera estatal que conduce a Romita.
Abel Cuéllar, el hijo de la víctima, de aproximadamente 30 años, narró que él y su padre Abel Cuéllar Rangel, de 50 años, ambos con domicilio en Joya de Calvillo, acaban de almorzar y salieron ambos a eso de las 8:30 de la mañana de este domingo rumbo a sus parcelas en donde se alimentaba su ganado.
Abel (hijo) iba montando una yegua, mientras su padre, a su lado, caminaba con una vara en la mano.
El hombre de 50 años se adelantó unos pasos, pero justo al salir de la comunidad para tomar el camino a San Antonio Cerro Prieto, se le emparejó una camioneta Ford F-150, color verde, con placas americanas 019-YKG, del estado de Texas.
A bordo iban tres hombres; el que iba de copiloto sacó la “cuerno de chivo” y disparó a un metro sobre Abel, de 50 años.
La camioneta arrancó pero se detuvo 10 metros después, bajaron los tres hombres y volvieron a disparar sobre Abel, quien desenfundó una pistola .9 milímetros que llevaba fajada en la cintura y disparó para defenderse.
“Su hijo como andaba en la yegua pudo escapar y por eso no le dieron, pero desde lejos observó cómo mataban a su padre”, relató un familiar.
En el fuego cruzado finamente falleció el hombre de 50 años, quien quedó tendido junto a un poste de telefonía.
Los responsables, abordaron nuevamente la camioneta, la víctima aparentemente pudo herir a dos de ellos, aun así, escaparon sobre el camino empedrado hacia San Antonio Cerro Gordo.
Investigan autoridades.

Dispara contra sus asesinos

Los hombres que asesinaron a un campesino en la comunidad de Joya de Calvillo huyeron en una camioneta, que según comentaron las autoridades, contaba con reporte de robo del mismo domingo, tres horas antes de que cometieran el asesinato.

La camioneta involucrada en el enfrentamiento, estaba abandonada, pero presentaba 12 impactos entre el cofre y el cristal del parabrisas, y otro tiro en la puerta lateral del copiloto, además de rastros de sangre.
LOS HECHOS
Un campesino que había ido a regar sus parcelas, fue asesinado frente a su hijo.
Tras informar el hijo de la víctima que los responsables iban aparentemente heridos y que la camioneta iba tirando aceite, además de que una llanta les había estallado mientras huían, las autoridades empezaron un operativo de búsqueda en las zonas aledañas a la comunidad.
Media hora después, dos policías de Abasolo lograron hallar la camioneta entre unos arbustos, a tan sólo 2 kilómetros de la comunidad San Antonio Cerro Prieto, sobre la carretera estatal a Romita, según informaron las autoridades.
La camioneta fue encontrada a unos 8 kilómetros de la comunidad Joya de Calvillo.
Al llegar, los elementos pidieron de inmediato apoyo, pues observaban a distancia que tres hombres a bordo de una camioneta roja Chevrolet tipo pick up se detenían y bajaban para sacar cosas de la camioneta involucrada en el tiroteo.
Para eso, llegaron patrullas de la Policía Municipal y de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, quienes pudieron detener a los tres hombres, quienes aparentemente eran familiares de los responsables del crimen y llegaron para ayudarlos, pero los responsables presuntamente quedaron heridos y escaparon en algún otro vehículo, según la versión que se dio a conocer sobre la detención.
“Cuando llegamos, ya estaba otra camioneta con otros tres hombres, aparentemente familiares, que llegaban pata auxiliar a los sicarios, que suponemos, escaparon heridos”, relató un preventivo que prefirió no dar sus datos.
Durante cuatro horas después de lo acontecido, se realizaron los peritajes correspondientes, para determinar la forma como ocurrieron los hechos y el móvil de los mismos, luego se ordenó el traslado del cadáver al Servicio Médico Forense (Semefo) de Irapuato y las dos camionetas, a una pensión de la Subprocuraduría de Justicia de Irapuato, en donde se volvió a retomar la investigación y los peritajes.
Horas más tarde, un mando de la Policía Ministerial reveló que la camioneta involucrada en el tiroteo había sido robada y supuestamente con violencia, tres horas antes de los hechos, en la zona urbana de Irapuato y ya había una denuncia de eso en el Ministerio Público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *