Basta dar un breve recorrido por esta ciudad para intuir que su belleza no es resultado de la casualidad, sino de una cuidadosa planeación urbana y arquitectónica que comenzó a trazarse hace exactamente 400 años.
En sus orígenes Ámsterdam fue una pequeña ciudad medieval a la que llegaron miles de personas que huían de la persecución religiosa que estaba ocurriendo en el resto de Europa; desde entonces la bandera de la tolerancia ya ondeaba en la capital neerlandesa.
Debido a la sobrepoblación, en 1613 el gobierno emprendió un proyecto para ampliar la ciudad mediante canales de agua concéntricos que además facilitaron el transporte y el comercio, detonando un florecimiento económico y cultural que se conoce como Edad de Oro y que convirtió a Ámsterdam en uno de los puertos más importantes de todo el mundo.
“Los canales son parte de nuestra historia. Son el recuento de la transformación de Ámsterdam de una pequeña comunidad pesquera en la ciudad moderna que es actualmente”, explica Rose, una joven lugareña que trabaja en una cafetería a orillas del canal Zwanenburgwal, donde Rembrandt vivió alguna vez.
Ámsterdam sigue siendo el resultado de aquel proyecto urbanístico que supo conjugar funcionalidad y belleza.
Todos a bordo
Hoy en día se extienden por 100 kilómetros los 162 canales de Ámsterdam. Es por esto que para los turistas que dispongan de tiempo limitado para conocer la ciudad, un paseo en bote es la mejor forma de adentrarse en el Grachtengordel, o Cinturón de los canales.
El recorrido comienza en el embarcadero de Damrak, en el centro de la ciudad, donde se ofrecen paseos de una hora a través del Río Ámstel y los tres principales canales de la ciudad: Herengracht (canal de los caballeros), Prinsengracht (canal de los príncipes), y Keizersgracht (canal de los emperadores), que fueron los primeros en ser cavados como parte del proyecto original.
Antes de adentrarse en los estrechos canales hay que pasar por debajo del Magere Brug, o Puente Flaco, quizá el más famoso de los mil 281 puentes que hay en Ámsterdam y que conduce al Museo Hermitage, donde provisionalmente se exhibe la colección del museo Van Gogh, hasta que éste reabra sus puertas el 1 de mayo.
El ambiente en esta zona es considerablemente más sobrio que en el centro de la ciudad; aquí es posible ver cómo viven realmente los ciudadanos de Ámsterdam, su andar pausado y silencioso que nada tiene que ver con el caótico desorden que impera en el Distrito Rojo.
La mayoría de las imponentes mansiones patricias a orillas de los canales funcionan como oficinas, embajadas y residencias; aunque también hay algunas tiendas de ropa y cafeterías donde los lugareños y uno que otro turista se resguardan de la ventisca primaveral.
A los turistas les llama la atención la limpieza de las inodoras aguas en los canales; les explican que tres veces por semana, 14 de las 16 compuertas que hay en la ciudad se cierran para que agua limpia del Lago IJssel entre por un extremo, mientras del otro sale expulsada el agua estancada.
También seducen la mirada las casas flotantes de diversos tamaños que están ancladas a orillas de los canales; en la ciudad hay más de 2 mil 500 de estas construcciones que en su mayoría funcionan como hostales o departamentos de lujo en renta para turistas.
“Ahora entiendo por qué llaman a Ámsterdam la Venecia del Norte. Honestamente creo que es más bonita que la Venecia original”, confiesa una turista italiana al bajar del barco.
Pero la curiosidad por seguir descubriendo los canales no queda del todo saciada tras el paseo; hay que complementar la experiencia bordeando a pie algunos de estos callejones de agua.
Curiosidades acanaladas
Esos datos le ponen sabor a cualquier recorrido por estas emblemáticas construcciones:
-Se calcula que aproximadamente 25 mil bicicletas y 40 automóviles van a parar a los canales cada año.
-La velocidad máxima que las embarcaciones privadas pueden alcanzar en los canales es de 7.5 kilómetros por hora.
-Anualmente las autoridades de la ciudad retiran del agua alrededor de 500 embarcaciones pequeñas que fueron abandonadas y se hallan parcialmente hundidas.
-Alrededor de 2 millones de metros cúbicos de agua circulan por los canales.
-Debido a que la mayoría de las casas no tienen cortinas, recorrer los canales de noche permite ver los interiores de estas magníficas residencias.
En su versión más distinguida
Hoy en día, Herengracht es uno de los barrios más lujosos de Ámsterdam, donde se localizan grandes mansiones patricias del siglo 17 que albergan bancos, embajadas, museos y algunas residencias notables.
La construcción de este canal se llevó a cabo en diferentes fases: la parte más antigua comenzó a construirse en 1613 y corresponde al extremo occidental que desemboca en la bahía del IJ, mientras que a partir de 1663 se completó el semicírculo que converge en el cauce del río Ámstel.
Aquí la vida transcurre con la misma tranquilidad con la que el agua fluye por el canal; Herengracht ofrece la posibilidad de conocer un rostro menos turístico y más auténtico de Ámsterdam.
Ruta arquitectónicaComenzando el recorrido a pie desde el extremo oriental de Herengracht, la inclinación frontal de las casas en ambos lados del canal asemeja una reverencia que da la bienvenida a los paseantes; el encorvamiento de estos edificios es intencional para proteger las fachadas de la lluvia y la corrosión.
Las calles en ambas direcciones se muestran parcialmente despejadas de peatones, aunque la concurrida presencia de quienes viven y trabajan en esta zona se acusa en los flamantes autos y las miles de bicicletas empalmadas en las banquetas.
No en balde se conoce a Ámsterdam como la ciudad ciclista por excelencia: según los cálculos del gobierno neerlandés, hay alrededor de 800 mil bicicletas rodando por toda la ciudad, lo que implica que hay más bicicletas que habitantes (unos 750 mil).
La ruta lleva al entronque con Reguliersgracht, un estrecho canal perpendicular que figura como postal clásica de la ciudad gracias a los siete puentes jorobados que lo atraviesan; es aquí que cada septiembre se organiza el “Festival Siete Puentes” que reúne a los mejores exponentes locales de música jazz.
Continuando el trayecto entre las grandes mansiones, llama la atención que algunos de los edificios tengan escaleras frontales que conducen a una puerta elevada, mientras que al nivel del suelo hay otra entrada secundaria.
La explicación a esta particularidad está en el uso residencial que originalmente tenían estas imponentes mansiones, cuando los patrones utilizaban el portón elevado y los sirvientes accedían a la propiedad por la puerta inferior, donde se ubicaban los cuartos de servicio.
Hoy en día son pocas las propiedades que están ocupadas por un solo inquilino; lo más común es que varias empresas compartan pisos del mismo edificio.
Residentes ilustres
Algunos de los edificios que se encuentran a lo largo del canal Herengracht han sido morada de personas importantes en la historia de Ámsterdam.
En el número 172 se encuentra la Casa Bartolotti, una de las más antiguas de la ciudad que fue habitada por un prominente comerciante llamado Willem van den Heuvel.
Este impactante edificio es una de las pocas casas dobles del siglo 17 que siguen en pie, y hoy en día es sede de la asociación Hendrick de Keyser, el famoso arquitecto que erigió esta propiedad en 1617.
Más adelante, el edificio con el número 502 conocido como “la casa con los pilares”, pareciera no tener mayor particularidad que el pequeño balcón que emerge de su fachada en el primer piso.
El dueño original de esta propiedad construida en 1665 fue Paulus Godin, director de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales, encargada del tráfico comercial y de esclavos con las colonias africanas y americanas.
Desde 1924, sin embargo, esta mansión de 45 habitaciones se convirtió en la residencia oficial del alcalde de Ámsterdam; los dos pisos superiores son su apartamento, mientras que la planta baja y primer piso funcionan como oficinas.
Deleite visual
A pesar de que ésta no es la zona más turística de Ámsterdam, Herengracht alberga algunos pequeños museos que vale la pena visitar.
En el número 386 se localiza el museo Het Grachtenhuis, que apenas abrió sus puertas el año pasado para contar la historia de la ampliación de la ciudad y la construcción de sus canales.
Quienes estén interesados en conocer los orígenes arquitectónicos de la ciudad no pueden perderse esta exhibición permanente que consta de siete grandes salas en las que se utilizan proyecciones audiovisuales, planos, maquetas y fotografías para hacer de la visita una experiencia interactiva.
Para los amantes de la pintura también hay en esta calle un tesoro artístico que no es muy conocido entre los turistas.
El museo Willet-Holthuysen en el edificio con el número 605 exhibe las obras de arte del coleccionista Abraham Willet (1825-1888) que habitó esta mansión.
El fastuoso inmueble ya es de por sí una obra de arte, mientras que la exposición recrea la atmósfera del siglo 19 neerlandés con pinturas, cerámica, esculturas y elegantes muebles que datan de esos años.
Los visitantes además pueden pasearse y tomar un refrigerio en su hermoso y bien cuidado jardín interior.
Rincones gourmet
La opulencia arquitectónica de Herengracht se transforma en garantía de calidad cuando se habla de restaurantes, y saciar la sed y el apetito es sin duda la mejor forma de culminar el recorrido.
El restaurante más aclamado de la zona es Zuid Zeeland, un local de cocina francesa localizado en el número 413.
Este hermoso edificio de ladrillos rojos con molduras de madera es uno de los destinos gastronómicos más exclusivos de la ciudad, y entre los comensales que han disfrutado su delicioso ratatouille se encuentran celebridades internacionales como Matt Damon y Al Gore.
Cerca de ahí, en el número 435, hay otra opción con un toque más relajado. El restaurante y bar Herengracht es un punto de reunión para jóvenes gracias a su amplio menú de comida internacional y su extensa gama de cocteles.
Éste es un lugar ideal para terminar el recorrido, bebiendo un digestivo en una de las mesas de la terraza frontal, con vista privilegiada a este hermoso canal que deleita hasta al más exigente de los turistas.
Guía Práctica
-Cómo llegar
Volar con United Airlines desde México a Ámsterdam con escala en Houston. El vuelo de México a Houston es de 2 horas con 10 minutos, y de Houston a Ámsterdam de 9 horas con 45 minutos.
Otras opciones: KLM tiene vuelos directos a Ámsterdam; Lufthansa y Aeroméxico hacen escalas en Frankfurt y Madrid, respectivamente.
-Dónde dormir
El Hotel Rembrandt Classic de tres estrellas se localiza en el corazón de Herengracht, por lo que permite vivir el lujo de Ámsterdam a un precio más accesible. Desde 165 euros (2 mil 612 pesos) por habitación.*
En el canal vecino Keizergracht está The Toren, un elegante hotel boutique que ofrece a sus huéspedes la renta de botes para explorar la ciudad. Desde 260 euros (4 mil 117 pesos) por habitación.*
Una opción de lujo cerca de los museos más importantes de la ciudad es el Hotel Conservatorium que fue inaugurado apenas en 2011. Desde 268 euros (4 mil 243 pesos) por habitación.*
-Dónde comer
El elegante restaurante La Rive es considerado uno de los mejores de la ciudad. Ofrece platillos de cocina mediterránea con toques orientales. Hay código de vestimenta.
El café Gartine ofrece comida orgánica y de excelente calidad a precios accesibles. Se localiza en el centro de la ciudad.
Para comer a orillas del canal Herengraght la mejor opción es el restaurante Zuid Zeeland, de comida francesa.
-Propinas
La propina es bien recibida pero no es obligatoria. La costumbre de los lugareños es dar propina cuando han quedado muy satisfechos con el servicio.
– Cuándo ir
La mejor época para visitar Ámsterdam es entre abril y septiembre, cuando los días son más largos y las temperaturas se mantienen cálidas. El invierno puede llegar a ser muy frío, aunque la vista de los canales congelados también atrae a muchos turistas.
-Idioma
El idioma oficial es el neerlandés, pero la gran mayoría de los habitantes habla inglés.
-Para comparar
El precio de un combo de hamburguesa, papas y refrescos cuesta aproximadamente 6.7 euros (107 pesos).
Una lata de refresco cuesta aproximadamente 2 euros (32 pesos).
-Más información
www.united.com
www.klm.com
www.lufthansa.com
www.aeromexico.com
www.rembrandtclassic.com
www.thetoren.nl
www.conservatoriumhotel.com
www.restaurantlarive.nl
gartine.nl/
www.zuidzeeland.nl
*Las tarifas calculadas pueden ser modificadas por los proveedores turísticos sin previo aviso.
