A tus 40 sientes que deshacerte de las llantitas ya no es tan fácil como en décadas pasadas. Tienes razón. A quienes están en la cuarta década de la vida les cuesta mucho más trabajo metabolizar la grasa, lo que provoca que se acumule; sin embargo, tampoco es una meta imposible de alcanzar.
Marcia Robles Gil Pérez, nutrióloga de Balek, explica que a esa edad el metabolismo se hace más lento y las necesidades energéticas disminuyen, pero las personas siguen comiendo en las mismas cantidades.
“Hay que agregar que, además, el mayor consumidor de glucosa (azúcar) y lípidos (grasa) es el músculo y a esa edad la actividad física es menor”, señala Jesús Montoya Ramírez, bariatra del ISSSTE.
La nutrióloga comenta que después de los 40 años, en las mujeres se da una alteración en el metabolismo de los carbohidratos, nutrimentos ricos en glucosa, lo que ocasiona que los niveles de esta sustancia aumenten en sangre, en la cual se acumulan como grasa, particularmente como triglicéridos (un tipo de grasa).
Los especialistas afirman que metabolizar la grasa es aún más difícil para las mujeres.
“Las mujeres tienen menos masa muscular y mayor depósito de grasa corporal debido al estímulo hormonal, lo que dificulta el metabolismo de ésta. En tanto que en los varones el desarrollo muscular es mayor debido al estímulo hormonal, lo que les permite metabolizar más fácilmente los lípidos”, indica el bariatra.
Robles Gil Pérez asegura que es más complicado para las mujeres mayores de 45.
“La razón es que con el climaterio los niveles de estrógenos se ven disminuidos y estas hormonas están directamente relacionadas con el metabolismo de las grasas, lo que provoca un aumento en las reservas de éstas”.
