Al lugar acudieron más de 20 patrullas de la policía federal de la región de Yurécuaro en apoyo de sus compañeros, además de camiones del Ejército Mexicano, Policía Estatal y municipal de la entidad, para resguardar el área donde ocurrieron los hechos.
En el lugar se contabilizaron más de mil cascajos percutidos de diferentes calibres, que quedaron a disposición del ministerio público, quien tomo conocimiento de los hechos, además de ordenar el levantamiento de los cuatro cadáveres y ordenar el traslado a la SEMEFO.
Autoridades mencionaron que dentro de la camioneta había alrededor de 10 armas, algunas calibre AK-47 y 7.62, chalecos antibalas, estrellas de metal que utiliza la delincuencia para tronar neumáticos en caso de persecución.
Mientras se realizaban las diligencias de los hechos, dos helicópteros de la policía federal sobrevolaron la escena del enfrentamiento, luego bajaron a la llegada del coordinador de la policía federal en el Estado de Michoacán, Teófilo Hurtado, mientras que los elementos a su cargo generaron un hermetismo de los hechos.
Una camioneta que se encontraba estacionada por la avenida Tule, terminó completamente agujerada por varios impactos que recibió en la refriega, así como la fachada de una de las bodegas que se ubica por la avenida.
Varios curiosos estuvieron atentos para conocer los hechos, pero los elementos policíacos los retiraron en repetidas ocasiones para que no entorpecieran el área.
