Por considerar que en el libro se promueve la violencia y el sometimiento en las relaciones de pareja, la especialista en violencias y coordinadora de la Unidad de Atención de Violencia Intrafamiliar (UAVI) del municipio de Aguascalientes, Nay Bolaños, recomienda no leer el Best Seller, “50 sombras de Gray”.
“Es un libro que trae un doble mensaje; en una historia de amor siempre tiene que estar inmerso el sufrimiento para que sea una gran historia de amor, según la autora; eso hace que se refuerce el concepto erróneo que provoca lo que estamos viviendo, un alto índice de violencia a nivel de pareja.Es desastrozo que haya libros que normalicen la violencia en pareja”, dijo en relación al primer libro de tres de la zaga que en conjunto ha vendido 40 millones de ejemplares por todo el orbe, considerados los libros más vendidos en historia británica.
“Tienes la personalidad de un agresor y de una víctima; en el agresor tienes todas las conductas dependientes y en la víctima todas las co-dependientes. La conducta dependiente es de un adulto, Gray, que utiliza a alguien para cubrir todas sus necesidades sexo-eróticas-afectivas.
“Ella víctima, está más enfocada en satisfacer las necesidades de él para no perderlo; clínicamente hay patología en ambos”.
Para la especialista, el libro puede afectar dependiendo el grado de violencia vivida previamente por el lector.
“Hay un capítulo en el libro en el que la sometida voltea los ojos en blanco como signo de desaprobación en una conversación y el agresor la castiga dándole más de 10 nalgadas en el acto sexual; cuando la golpea, luego le soba, ella llora porque jamás la habían castigado de manera física, es decir, se deprime.
“En la historia de vida de la sometida no hay una agresión física donde hay un vínculo importante, como con sus padres. Al recibirlos golpes ella sufre y sin embargo se calla por miedo a perderlo. Cuando lees este libro puedes darle distintas connotaciones que pueden ir desde reforzar si te tocó estar en una connotación de violencia en la infancia o actual de tu pareja, eso lo puedes reforzar como normal, como una gran historia de amor o te puede impactar con miedo y puedes empezar a pensar que es bueno que te golpeen si eso te puede provocar un buen orgasmo o si eso provoca que alguien te pueda empezar a amar”.
Bolaños sugiere no leer este libro pues puede provocar que se siga normalizando la violencia entre las parejas.
“En el primer punto en el que nos atoramos quienes somos especialistas en violencia es que quienes viven la violencia la identifiquen, que vean que lo que viven no es normal y cuando hay historias de este tipo como este libro, pues se normaliza al grado de best seller, es decir, de una lectura muy popular basada en hechos de sometimiento y sumisión.
“La violencia no se da solo en la cama, él ejerce toda la rueda de poder y control en ella y se produce todo, el poder, la cohersión, el aislamiento, la minimización, entonces todo el sistema de poder y control que ejerce lo viven muchísimas parejas en el mundo y esto incita a buscar relaciones de poder y sumisión y lo transmuta al concepto de amor, lo cual es equivocado”.
La escritora E.L. James, a decir de la especialista, conoce perfectamente el círculo de violencia en pareja, lo cual transmitió en el texto.
“El protagonista es rico, atractivo y con mucho poder, es como un cuento de princesas con violencia que lee más la clase media alta y más mujeres que hombres; hay comentarios de que es un libro para mujeres porque está muy escondida la violencia porque hay una historia de amor que justifica la violencia, que normaliza las tendencias sádicas y merma el criterio y la autoestima de la mujer sometida”.
El interés de la especialista por el libro nació precisamente de una mujer a la que atendió por un problema de violencia de pareja y que le hizo referencia del libro, señalando como una probable solución a su problema el realizar actos sadomasoquistas con su pareja para tenerlo conteno y terminar con la violencia que se vivía en la pareja.
“Esto es muy peligroso, ve ahí cómo en esta relación parece que la autora cuenta que la protagonista logra que Grey, el agresor, se vuelva más sensible y no, es un juego de control muy matizado que la pone casi en el nivel de heroína que hace que el agresor empiece a sentir”.

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