La investigación sobre las cartas envenenadas que les fueron enviadas al presidente Barack Obama y a otras personas ha dejado de concentrarse en el imitador de Elvis Presley para incluir a un antiguo rival, mientras que las autoridades ahora deben determinar si una enemistad por Internet que ambos hombres han sostenido podría haberse convertido en algo más siniestro.
Paul Kevin Curtis, de 45 años, salió en libertad el martes de una cárcel del norte del estado de Misisisipí y se le retiraron los cargos, casi una semana después que las autoridades le acusaron de haber enviado cartas cubiertas con polvo de ricino a Obama, al senador republicano Roger Wicker, de su estado, y a la jueza Sadie Holland, de 80 años, con jurisdicción en el condado Lee.
Antes de que Curtis saliera de la prisión, las autoridades fueron a la casa de Everett Dutschke, de 41 años, en Tupelo, en el noreste de Misisisipí, un pueblo conocido porque ahí nació Elvis. El miércoles allanaron el estudio de artes marciales que antes administraba Dutschke, a quien no se le han imputado de cargos.
Curtis, que actúa imitando a Elvis y otras celebridades, refirió que tenía una extraña enemistad desde hace años con el ex instructor de artes marciales, pero Dutschke insiste en que él no tiene nada que ver con las cartas. El texto de las misivas era similar a expresiones colocadas en la página de Facebook de Curtis y otros sitios de Internet, lo cual lo convirtió inicialmente en un sospechoso.
Las autoridades federales no dijeron qué les hizo retirar los cargos contra Curtis, y sus abogados señalaron que no estaban seguros de qué nueva evidencia había hallado el FBI.
Los investigadores revisaban el miércoles un pequeño local de negocio donde los empresarios de la zona dijeron que Dutschke administraba un estudio de artes marciales. Las autoridades no indicaron qué buscaban.
La abogada de Dutschke, Lori Nail Basham, dijo que su cliente está “cooperando ampliamente” con los investigadores.
“Las autoridades me indicaron que no había orden para su arresto”, señaló la abogada el miércoles por la tarde.
Los agentes, que llevaban máscaras antigás, guantes y trajes especiales para manejar materiales tóxicos salieron del negocio con envases de cinco galones llenos de objetos cubiertos en bolsas plásticas. Una vez que salieron, otros agentes les rociaron los trajes protectores con una sustancia.
Se vio a Dutschke el miércoles fuera del estudio, observando la búsqueda.
Ambos hombres conocían a Wicker, y ambos tuvieron relación por separado con Holland, que también recibió una de las cartas con ricino.
Las autoridades dijeron que las cartas fueron enviadas el 8 de abril, pero la remitida a Holland fue la única que llegó al destinatario. Su hijo, el representante demócrata estatal, Steve Holland, dijo que su madre “hizo una prueba, olfateando” el sobre y una sustancia adherida que le irritó la nariz. La jueza no enfermó por el polvo, que fue calificado por las autoridades de ser un veneno de fabricación rudimentaria, derivado de semillas de ricino.
Sadie Holland se abstuvo de dar declaraciones sobre el caso.
Holland fue jueza en un caso en que Curtis fue acusado de agredir a un abogado de Tupelo en el 2003. Holland condenó a Curtis a seis meses de prisión en una cárcel del condado. El hombre cumplió parte de la pena, dijo su hermano.
Dutschke se lanzó como candidato republicano y perdió una elección desigual ante Steve Holland en el 2007, y los observadores afirman que la jueza reprendió públicamente a Dutschke en una manifestación política ese año.
El martes al salir de prisión, Curtis se refirió a una antigua rivalidad entre él y Dutschke, pero no dio detalles.
Los dos hombres trabajaron en la oficina de seguros del hermano de Curtis hace unos años, dijo el imitador.
Curtis relató que Dutschke le dijo que tenía un periódico y mostró interés en publicar su libro “Missing Pieces” sobre un supuesto mercado clandestino de partes humanas, pero que después decidió no hacerlo. Y luego comenzó a hostigarlo en el Internet.
Por su parte, Dutschke señaló que ni siquiera conocía bien a Curtis.
Al parecer los investigadores ya no continuaban el miércoles en la mañana en la vivienda ubicada en la localidad de Tupelo, en tanto que Everett Dutschke dijo que se había ido a descansar a la vivienda de un amigo. Desde la ventana podían verse pilas de objetos desperdigados en el piso.
La casa fue registrada el martes por decenas de agentes, algunos vestidos con trajes especiales para manejar materiales tóxicos, desde la tarde hasta casi las 23 horas locales. Las autoridades declinaron hacer declaraciones sobre lo que encontraron o cuál sería la siguiente fase de la investigación.
En un momento, dos agentes del FBI y dos miembros del equipo estatal para emergencias químicas se retiraron de la propiedad de Dutschnke y comenzaron a peinar zanjas, alcantarillas y árboles a una cuadra de distancia de la casa ubicada en un vecindario de viviendas unifamiliares.
Dutschke, que hizo declaraciones por teléfono a The Associated Press durante el registro, dijo que su casa también fue registrada la semana pasada. Afirmó que él y su esposa se habían ido el miércoles a la casa de un amigo porque no se sentían seguros en la vivienda.
“Destrozaron todo en la casa”, afirmó Dutschke el miércoles en la mañana y agregó, “no he dormido nada”.

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