Pese a haber firmado ya un acuerdo con el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) para las descargas de residuos contaminantes al drenaje, algunos curtidores no están conformes y lamentan el “nulo” apoyo para preservar la industria en la ciudad.
Propietarios de cuatro tenerías instaladas en la mancha urbana admitieron estar conscientes sobre la contaminación, pero dijeron también tener inquietud por los trabajos que se perderían al realizarse la re ubicación de sus procesos a parques en las afueras de la ciudad.
Les sale caro
“Yo soy curtidor hasta que me dejen ser curtidor” expresó Héctor Falcón, dueño de una tenería ubicada en la calle Cipres de la Colonia Obregón.
Además lamentó que se esté apostando por la tecnología, “Con las nuevas tecnologías ocupan menos personas, bien que mal yo tengo mi negocio que me da para comer, imagine ahora que lo quiten de dónde me va dar para comer, qué tengo que hacer”.
Héctor Falcón firmó acuerdo con SAPAL desde el 2010, para iniciar el proceso de reubicación, “siempre y cuando tuviera ciertas alternativas ofrecidas por SAPAL o por el municipio”.
Recordó que anteriormente fueron “mandados” a la salida a San Francisco del Rincón, “Irme para allá y hacer una nave me sale en cinco o seis millones de pesos, con eso me mantengo, sí acepto que estamos comunicando, pero donde sea que nos instalemos habrá contaminación”.
