Cerca de una decena de estaciones de distancia del aeropuerto salvaron del caos a Lizbeth Velázquez Muñoz y su prima Daniela Muñoz Cortés.
Ayer el metro y el aeropuerto de Zaventem ubicado en Bruselas, la capital de Bélgica, fueron atacados; las jóvenes estaban a menos de 20 minutos de llegar a la estación vercana al aeropuerto.
Las leonesas se encuentran en un tour por Europa, este fin de semana estuvieron en París y el lunes llegaron a Bruselas. Se dirigían en tren hacia otra estación para emprender su viaje a Ámsterdam.
Cerca de las 8:55 de la mañana escucharon gritos y que otros pasajeros del tren hablaban mucho por teléfono.
“Llegamos a la estación Gare du Nord de Bruselas, ahí estaban muchos militares y policías, nos bajamos rápido y nos juntaron a todos por cerca de una hora, luego nos dejaron ir para tomar un autobús”.
A las 2 de la tarde que pudieron salir rumbo a Ámsterdam vía terrestre.
“Fue una situación muy tensa en el tren, no sabíamos bien lo que estaba pasando, sólo queríamos irnos de ahí”, comentó Lizbeth.
‘La gente tiene miedo’
En noviembre de 2015, cuando ocurrieron los atentados en París, en Bruselas hubo toque de queda por tres días, ahí se encontraba el leonés Máximo Santos; ayer volvió a sentir de cerca la angustia.
“Durante la mañana cerraron los transportes públicos y algunas escuelas, pero ahorita (6:34 pm hora de Europa) los metros y transporte público volvieron a abrir, la gente tiene miedo y está en shock por lo que pasó”.
“El rey (Felipe) declaró luto en el país por tres días, supongo que la gente necesita algunas palabras para reconfortarse “, comentó el joven que vive en Saint Gilles, un barrio en el sureste de la ciudad.
El leonés, habitante de la capital belga por dos años, se puso de inmediato en contacto con su familia, y está alerta ante cualquier cosa sospechosa.
Siente ambiente ‘pesado’
Hace tres semanas el también leonés David Castellanos Aranda, quien vive en París, estuvo en Bruselas. Desde entonces, confesó, el ambiente era tenso.
“El ambiente sí sentía más pesado que en París, ya que allá habían arrestado a algunos presuntos integrantes del Estado Islámico, ahí vi más soldados en la calle y en el metro que en París”, platicó.
Comentó que aunque esta vez no estuvo en el país blanco de los terroristas, la rutina allá es una constante revisión.
“En cada centro comercial me revisan la mochila, hay aparatos detectores de metales… llega a ser tenso, al menos para mí, cuando veo las patrullas de soldados franceses en cada esquina”.
“En noviembre estaba peor acá en París, además yo estaba cerca del lugar minutos antes, ahí sí estaba asustado… si no me muero acá de un bombazo, me matan en México por un celular, ¿qué le hago?”, expresó.
