La historia de uno de los barrios más representativos de la ciudad, el Barrio Arriba, llegará hasta Londres en octubre próximo.
El colectivo leonés Alebrije, cuya gestación se dio en un taller de teatro universitario, fue seleccionado para participar con el montaje “Aparte” en el Festival de Teatro Latinoamericano CASA.
Ya son dos ocasiones que este grupo “brinca el charco”, pero el colectivo leonés caracterizado por ser directo y cercano está levantando el vuelo.
Además muestra las historias de vida que los habitantes del mencionado barrio han conservado en su memoria.
Es un proyecto conjunto del Colectivo Alebrije y del director leonés Juan Manuel García Belmonte, y tendrá dos funciones en dicho festival el 3 de octubre.
Surgido en 2013, el proyecto que fue bien recibido en la 35 Muestra de Teatro Nacional, se concretó gracias a las ideas en común del colectivo y de García Belmonte. En esta puesta participan Sara Pinedo, Kahlé Chriagop y Óscar Rodríguez.
“Las manos que le hemos metido, el primer resultado no es nada a lo que es ahora, estrenamos en un teatro y ahora nos estamos montando en un espacio pequeño, eso nos ayuda”, comentó Pinedo.
Y es a raíz de la presentación en la Muestra Nacional que surge la invitación para el Festival de Teatro Latinoamericano CASA, que además de recibirlos les abrirá las puertas para que trabajen un proyecto con personas de allá durante una semana.
“Es un montaje que al principio sí se hizo desmadre, pero finalmente el trabajo trascendió. Me emociona saber que acaso fue un espectáculo que de pronto yo sí llegué a ver, cierta negación a apoyar su salida, pero el estreno no fue el fin del trabajo”, añadió.
De lo personal a escena
En cada montaje Alebrije refleja el formato del colectivo, que se caracteriza por tomar discursos personales para crear dramaturgias sinceras.
Óscar Rodríguez, Paola García, Javier Martínez Molina, Nacho Ponce y Sara Pinedo son el grupo de comunicólogos con sangre de teatreros que inyectaron el estilo que hoy los caracteriza.
Todos coincidieron en el taller de teatro de la Universidad De La Salle Bajío dirigido entonces por Leopoldo Ibarra.
En 2009 con el monólogo “Nosotras lo hacemos mejor”, de Roberto Ramos Perea, comenzó la aventura de la mano de una puesta en escena sencilla pero con potencial para el público femenino, la cual los llevó a presentarse en diversos foros de cafeterías locales, además de que se comenzaban los vínculos con el Instituto Cultural de León (ICL).
Luego llegó una especie de ruptura que marcó el peculiar tipo de teatro que los “alebrijes” presentan.
“Yo conocí el trabajo de Angélica Liddell (dramaturga española) y coincidió con que Óscar estaba en Transversales tomando un taller con Marco Vieyra. Fue ese momento en que yo dije ‘quiero hacer ese tipo de teatro, quiero llegar a tocar de otra forma al público”, recordó Sara.
“De pronto los textos que puedes conocer no terminan transmitiendo todo lo que tú necesitas y era el encontrar tus propias palabras y métodos para llegar a algún punto”, agregó.
“Prohibido” fue la primera dramaturgia que Pinedo hizo para el colectivo y que ganó el segundo lugar en el Concurso Nacional de Teatro en la Alacena 2010. Un montaje donde se toma lo personal y las escenografías quedaron de lado para llegar de manera más íntima y honesta a los espectadores.
“Fue cuando nos dimos cuenta que era lo que nos gustaba, que el trabajo de mesa es uno y se puede divertir muchísimo, que el trabajo de ensayos, montaje y la puesta también puede ser interesante, pero nos dimos cuenta que un trabajo se enriquecía muchísimo compartiéndolo con diversos públicos”, platicó Sara.
Llegaron proyectos como “Voces en el umbral”, “Crónicas de guerra” y “La rata bastarda amarilla” de Alejandro Román, donde la apuesta fue la intervención de espacios, en este caso, una parada de autobuses.
“Fue un experimento extraño, a pesar de que el experimento funcionó para lo que queríamos no terminó siendo la búsqueda”, recordó la joven escritora.
Y recientemente “Monólogo para dos actrices y un cerdo con gastritis” y “Acapulco Lost”, correspondientes al diplomado Prácticas de Vuelo y al programa Jóvenes Creadores del Fonca 2014-2015, respectivamente.
… Y EL COMIENZO CON UN FIN
Si hay un proyecto que marcó también al Colectivo es “The road to el fin del mundo”, una coproducción con el Festival Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC). Al interior del propio grupo, definen que marcó su discurso.
Una obra que reflexiona sobre las circunstancias humanas, “Las impuestas y las elegidas, las pérdidas y las condiciones del apocalipsis”.
Para entonces se integraron al proyecto Saúl Quintana y Khalé Chriagop.
Se trata de uno de los montajes que más ha sido llevado a otros escenarios fuera de la ciudad y que celebró su función número 100 en el Tercer Encuentro Internacional de Teatro Joven de Mairena del Alcor (Sevilla, España).
